Por una sociedad y una cultura de la solidaridad.

De unos días para acá una idea me atormenta continuamente: he llegado a la convicción de que el modelo social del utilitarismo está agotado, que es necesario un nuevo paradigma social, que es necesario pasar a  una cultura de la solidaridad.

Creo que a todos nos resulta evidente que en lo que va del siglo XXI se nos ha mostrado la cara más amarga del mundo que hemos ido construyendo desde el estallido del Renacimiento.

Unas pinceladas son suficiente para tener una imagen clara del cuadro…

Impacto de un avión de pasajeros sobre una de las torres del World Trade Center

Recién estrenados siglo y milenio, vivimos con horror como el 11 de Septiembre se quedaría grabado en nuestra memoria de forma indeleble. Fue la amarga y difícilmente evitable consecuencia del orgullo petulante de unos -ilusos dueños del mundo- y del fanatismo iluminado de otros que, azuzados por falsos profetas, se ven a si mismos llamados a “arreglarlo” todo a través de la violencia.

Pero no hay que ir a situaciones tan extremas. Día a día vemos como la distancia entre sociedades ricas y pobres no para de crecer. Dentro de nuestros “países desarrollados” constatamos así mismo un distanciamiento cada vez más amplio entre los que disfrutan de la mayor abundancia y los que pasan por las

Un pordiosero en Venecia, Agosto de 2007

mas diversas necesidades materiales. La opulencia de este, así llamado, primer mundo es, sin embargo, ciega y soberbia. Nos miramos con lástima a nosotros mismos por “esta crisis que estamos sufriendo” cuando en realidad en pocos momentos de la historia hemos disfrutado de mayor abundancia, cómo se puede constatar mirando en Europa, Japón o en los Estados Unidos.

El Cambio Climático que estamos experimentando (si, no es cosa del futuro) es uno de los frutos de nuestra sociedad de consumo y despilfarro. Nuestra actividad de las últimas cinco o seis décadas a logrado dar al traste con el equilibrio que la naturaleza había logrado mantener desde el final de la tercera glaciación (el Período Cálido Medieval y la “Pequeña Edad de Hielo” del XIV al XVII no pasan, en comparación, de meras anécdotas climáticas). Las consecuencias de ello no son del todo previsibles. Sin embargo se presentan, al parecer de la mayoría de los especialistas, catastróficas.

El modelo de crecimiento económico permanente es claramente impracticable. Y no sólo eso, su coste en términos sociales y medioambientales es absolutamente inadmisible.

De ahí el lema de este Blog: Por una sociedad y una cultura de la solidaridad.

Imágenes:

Anuncios

3 pensamientos en “Por una sociedad y una cultura de la solidaridad.

  1. En el mundo ‘globalizado’ que nos ha tocado vivir la información se convierte en un arma más de la lucha por el establecimiento de un poder global.
    Las luchas de los líderes en la historia conocida nos muestra la misma cara que vemos ahora en los líderes que podamos esperar en el futuro. Las civilizaciones se han ido construyendo a base de conquistas: la guerra, la cultura, la religión, el comercio… cualquier medio al alcance para proveer a las arcas más erario. Y puede que esa provisión, en si, no sea el fin, si no mas bien el medio. Es decir, la expansión no es siempre por la necesidad de recursos para abastecer los ejércitos, la cúpula, el pueblo… más bien parece que la expansión obedecería a satisfacer el deseo de someter la voluntad del ‘otro’ con el fin de hacer la propia.
    Hoy no parece que sea diferente. El ‘emperador’ no quiere competencia. La competencia no quiere al ‘emperador’. Señores: la guerra está servida.
    El hambre, la humillación del hambriento, es un arma que infunde terror.
    Sabemos lo que el alimento, el aire, el agua (las necesidades básicas de supervivencia, y no solamente humana), representan para la gente, las personas, nosotros mismos, tu y yo y aquel. Y contemos también al mundo animal, y al vegetal. Que comparten con nosotros el planeta. Nuestros vecinos.
    Miremos con detenimiento la situación actual, no es muy diferente de la de los antiguos, aquellos que aparecieron y desaparecieron, dejando un rastro desastroso tras de sí.
    Una simple curva cartesiana nos muestra el auge y el declive. La gran notoriedad; el olvido.
    Ahora pienso que lamentarse de lo malo es tiempo perdido. “Si lloras de noche porque no puedes ver el Sol …”
    Creo que la solución está en el cambio íntimo, el cambio interior. Mirarse uno mismo y deshacerse del peso de la angustia, mirar adelante y llenar el futuro de luz, no de oscuridad. Tal vez mirarnos a nosotros mismos y ‘ver’ de lo que somos capaces de hacer nos ilumine.
    Es necesario ver el MAL en todo su esplendor para identificarlo claramente. Sin duda alguna.
    Desenmascarlo es ponerlo ante el contrario: la luz se hace visible en la oscuridad. Y cuanta más oscuridad hay más clara y necesaria se ve la luz.
    Me viene a la mente esta cita: “,,, donde esté tu tesoro… estará tu corazón…” (Lc. 12:32-34)

    Rafael

    • Estoy de acuerdo, el cambio interior es lo realmente fundamental. La pérdida de valores, el adormecimiento en el que nos hemos sumido es ya una cosa mala per se.

      Sin embargo, no puedo quedarme de brazos cruzados. A Dios amando y con el brazo dando dice el refrán.

      Mi tesoro y mi corazón están en el mandamiento de Jesús: «Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente. Este es el mayor y el primer mandamiento. El segundo es semejante a éste: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. De estos dos mandamientos penden toda la Ley y los Profetas».

      La solidaritura no es más que la concreción práctica de la segunda parte de esta petición. Una cultura en la cual la mayor preocupación, la actividad fundamental, de todos y cada uno de nosotros sea dar a los demás todo aquello que les sea necesario o deseable… algo que está al alcance y es aceptable para todos los hombres y mujeres, de cualquier raza, edad, condición y religión (o ausencia de ella).

  2. Pingback: La historia de las cosas | Solidaritura

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s