Construyendo la Solidaritura: cinco fases hacia la Utopía.

El título de la presente entrada puede parecer una contradicción en los términos, pues una Utopía -cualquiera que sea esta- es, por definición, inalcanzable. Pero tal contradicción es, si acaso, sólo aparente.

En la antigüedad, antes de la invención de la brújula, los navegantes se orientaban por la posición de los astros en la bóveda celeste. Así, si deseaban dirigirse hacia el norte, ubicaban la Estrella Polar, en el cielo(1) y hacia ella encaraban la proa de sus navíos.

Cielo nocturno. Las estrellas inspiraran el desarrollo de la ciencia, la poesía y la fantasía humana.

Su intención no era arribar hasta dicho lucero. Pero el brillante astro daba seguridad a su derrota y garantizaba la llegada al destino deseado.

Resulta fácil describir la Utopía: Solidaritura, un mundo en el cual se ha desterrado la desigualdad por medio del libre compromiso de cada uno de los hombres y mujeres de La Tierra por hacer de este un lugar amable para todos los demás. Un mundo regido por valores de justicia y equidad para todos, en el cual la solidaridad es el único mecanismo por medio del cual se mueven bienes y servicios.

Además, dado que la Utopía es, cómo ya hemos comentado antes, inalcanzable, no podemos equivocarnos. Nunca podremos verificar nuestra exactitud o nuestro yerro.

Así que tenemos una materia de trabajo agradecida. En primer lugar La Utopía, que per se resulta perfecta e irrebatible -que no exenta de espacio para infinitos puntos de viste e incontables discusiones-  y en segundo plano unos principios de justicia y equidad universales que a nadie (prefiero pensar así) desagradan.

Pero dibujar un mapa, describir el camino a seguir, eso ya es otra historia. En la presente entrada intentaremos, si bien no tal hazaña topográfica, al menos si plantar unos hitos -sin indicación kilométrica- y comentar un poco el paisaje del que se puede disfrutar desde su vera.

Fase I: Sensibilización.

Básicamente darnos cuenta como especie que el sistema actual es insostenible y que el cambio es tarea de todos los ciudadanos del mundo. Hemos de aprender a actuar “en” solidaridad: hacia las personas con necesidades, hacia el ecosistema, hacia la sociedad en general.

Las personas, incluso los que habitualmente no se movilizan, se organizan mediante redes informales no asociativas para realizar acciones de presión cada vez más efectivas cada vez más abundantes y multitudinarias.

La resistencia de gobiernos y corporaciones genera enfrentamientos no exentos de cierto grado de violencia.

Fase II: La justicia social en manos de los ciudadanos.

Las actualmente denominadas ONG crecerán en recursos y en medios de acción. Se harán más transparentes -financieramente y en cuanto a los procesos internos de toma de decisiones- y más solidarias tanto internamente como entre ellas. Llegarán más lejos y ampliaran su campo de acción.

La participación política del ciudadano será menos formal y más activa. Los grandes procesos electorales pierden peso frente a “procesos” colectivos de toma de decisiones y acción. Los gobiernos consistentemente se adelgazarán, y su espacio de acción se verá reducido a una administración pública minimista y a la canalización legislativa de las inquietudes sociales. Entre estas tareas legislativas y fiscalizadoras se llevará a cabo la regulación de los mercados financieros, controlando primero y desterrando dentro de un plazo de tiempo razonable los productos financieros “derivados” sin impacto directo en la productividad. Las corporaciones se verán presionadas, gracias a la acción conjunta de los ciudadanos, a tomar posiciones más responsables con La Tierra y La Humanidad.

Fase III: La justicia global en manos de los ciudadanos.

Las fronteras entre países se hacen más permeables. Frente a la libre circulación migratoria de las personas se impone la libre circulación de bienes y servicios, la gente busca el beneficio general antes que el propio cómo mecanismo óptimo para la obtención de un beneficio personal de mayor valor. Los gobiernos de las naciones trabajan conjuntamente para facilitar el funcionamiento de la sociedad civil y la demolición de las barreras a la cooperación entre personas independientemente de su sexo, raza, religión, país de origen o capacidades personales.

Fase IV: El fin del dinero y del mercado.

El dinero, cómo regulador del valor queda obsoleto. Los mecanismos de flujo de mercancías o de capacidades dejan de valorarse por el quid pro quo del mercado y pasan a medirse en términos de responsabilidad vital con la especie humana y el planeta.

El mismo concepto de intercambio que divide a la sociedades en grupos de dos queda substituido definitivamente por una economía en red cuya enorme complejidad es soslayada por un cambio de valores de justicia de la distribución.

Las corporaciones como forma de propiedad quedan abolidas, su estructura interna sufre escasas modificaciones, pero su “propiedad” pasa de manos particulares a las de la sociedad como un todo

Fase V: Todos para uno y uno para todos.

La cultura de solidaridad se impone haciendo innecesaria la existencia de gobiernos o corporaciones tal como se entienden hoy en día. El flujo de personas a través de antiguas fronteras se maximiza en búsqueda de opciones de colaboración más enriquecedoras.

La cultura se enriquece gracias al intercambio y se profundiza gracias a la desaparición de la necesidad de colonización de nuevos mercados y a la comprensión de la riqueza implicada por la diversidad.

(1): Por mor de verdad he de decir que la imagen que he utilizado de los navegantes dirigiendo su ruta hacia la Estrella Polar tiene más de poético que de real. Debido a la precesión de los equinoccios en época de los antiguos fenicios, griegos, romanos y vikingos, esos antiguos navegantes a los que hago referencia y que se adentraron en la aguas abiertas con sus cáscaras de nuez no había ninguna estrella lo suficientemente cerca de norte geográfico cómo para servir de referencia inamovible.

Levanta tu ojos hacia la bella Polaris, que ella guié tus pasos y oriente tus pensamientos. Justicia y equidad para todos por amor a la humanidad.

Imágenes:

Starry night over Deat Valley with Orionid 2 –  tomado de wikicommons, ver en http://commons.wikimedia.org/wiki/File:Starry_night_over_Deat_Valley_with_Orionid_2.jpg

Licencia de Creative CommonsEste trabajo está publicado bajo una licencia de Creative Commons Reconocimiento 3.0 España. Ver el código legal.

Solidaritura: Por una cultura y una sociedad de la solidaridad.

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2 pensamientos en “Construyendo la Solidaritura: cinco fases hacia la Utopía.

    • Los sueños han de preceder al pensamiento constructivo y este a la acción. Ya me gustaría a mi ver la entrada a una Segunda fase o algo que se le parezca en los días que me quedan por vivir (que espero sean muchos)

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